La acción del CFS e-4 está dirigida a restablecer la sensibilidad de las células a las señales hormonales, normalizar el metabolismo de grasas y ayudar al cuerpo a regresar de manera segura a un peso saludable, participando de manera integral en la prevención y corrección de las alteraciones sistémicas de la regulación endocrina.
La acción del dispositivo e-4 ESTÁ DIRIGIDA A:
- Corregir el metabolismo de carbohidratos y aumentar la sensibilidad de las células a la insulina en la resistencia a la insulina, prediabetes, diabetes tipo 2, antojos de dulces y fluctuaciones bruscas de azúcar en sangre.
- Normalizar el metabolismo de grasas y controlar el apetito en caso de alteraciones de la regulación de leptina (hormona de saciedad), sensación constante de hambre, sobrealimentación y tendencia al aumento de peso.
- Apoyar la función del hígado y las vías biliares en casos de estancamiento, alteraciones en la descomposición de grasas, hepatosis grasa y para una suave desintoxicación del cuerpo de productos de desecho.
- Regular el funcionamiento de las glándulas suprarrenales y reducir el impacto negativo del estrés en niveles elevados de cortisol, acumulación de grasa en el área abdominal, ansiedad y trastornos alimentarios de origen nervioso.
- Restablecer el equilibrio hormonal en trastornos endocrinos que conducen al aumento de peso, alteraciones del ciclo menstrual en mujeres y cambios metabólicos relacionados con la edad.
- Apoyo psicológico y formación de hábitos alimenticios saludables en casos de sobrealimentación emocional, dependencia de la comida, recaídas durante dietas y pérdida de motivación.
- Mejorar la microcirculación y la trofismo de los tejidos en casos de flacidez de la piel, celulitis, hinchazón y para prevenir la flacidez de la piel durante la pérdida de peso.
- Desintoxicar el cuerpo y normalizar el intercambio de agua y sal en casos de intoxicación, tendencia a la hinchazón, síndrome metabólico y eliminación lenta de productos de descomposición.
- Proteger los tejidos contra la inflamación en casos de inflamaciones crónicas de curso lento que acompañan la obesidad y dificultan el metabolismo normal.
- Apoyo integral al sistema endocrino en el síndrome metabólico, alteraciones del perfil lipídico (colesterol), desaceleración del metabolismo relacionada con la edad y prevención de trastornos endocrinos que conducen al aumento de peso.
CFS (corrector del estado funcional) - Es un dispositivo único, creado según principios biológicos y leyes físicas. El CFS forma una interacción informativa-fasal con medios líquidos, y está resonancialmente conectado con el campo externo.
La función principal del CFS es restaurar la coherencia, la sincronización de los ritmos del organismo vivo con los ritmos armónicos del entorno externo (campo externo).
El CFS no solo trabaja en la corrección de síntomas, sino también en la optimización profunda de los procesos biológicos fundamentales.
La creación del CFS se basa en el principio de utilizar la componente escalar del campo magnético de la tierra. En el soporte magnético de las placas CFS no se transfiere el propio sustancia química, sino su polarización - una imagen informativa o un espectro saludable de oscilaciones.
Esta lista de componentes, cuya polarización está registrada en el CFS, es común para toda la serie e del CFS.
La composición de cada CFS se forma de manera individual, basándose en las tareas a resolver, combinatoriedad y sinergia.
- CFS: temáticos de 8 y 5 elementos.
- VITAMINAS: D3, grupo B (B1, B6, B7, B9, B12), C, E.
- AMINOÁCIDOS: taurina, tirosina, triptófano, glicina, carnitina, ornitina.
- MINERALES: magnesio, zinc, selenio, cromo, yodo, cobre, manganeso, hierro.
- ENZIMAS: serrapéptasa, nattokinasa, bromelina, papaína, enzimas digestivas en complejo y otros enzimas hidrolíticos de origen vegetal y sintetizados teniendo en cuenta las últimas biotecnologías.
- Complejos de alta actividad biológica: N-acetilcisteína (NAC), ácido alfa-lipoico, berberina, inositol, Q10, omega-3, lecitina, OXYclorofila, así como monoprincipios y complejos (biológicos, ayurvédicos, vegetales, médicos, homeopáticos).
- PEPTIDOS: péptidos del páncreas, hígado, epífisis, glándulas suprarrenales, glutatión, oligopéptidos reguladores (sustancias biológicamente activas de naturaleza peptídica, naturales y sintéticas, que contribuyen a la normalización de la actividad funcional del sistema).
- Extractos, aceites cosméticos y esenciales: canela, curcumina, té verde, ashwagandha, rhodiola rosea, maca peruana, guggul, cardo mariano, regaliz, cinquefoil, semillas de psyllium, espirulina, wheatgrass, aceites (de oliva, coco, linaza, jojoba, salvia, petitgrain, geranio, manzanilla, ciprés, lavanda, pachulí, vetiver, jengibre, ylang-ylang, mandarina, cardamomo, pomelo).
- HONGOS: agaricus, lycoperdon, shiitake, reishi, lycoperdon, boletus, cordyceps, maitake, muer.
El CFS no reemplaza la alimentación o los suplementos dietéticos, sino que ayuda al cuerpo a utilizar más eficazmente sus propios recursos, optimizar procesos y aspirar a un estado equilibrado.